Peluche Calmante Frío Oso para Bebé
Cojín térmico natural con forma de pulpo de peluche. Con bolsa extraíble de arcilla y lavanda para uso en caliente o frío. Suave, desenfundable y lavable.
Un abrazo que calma y reconforta. El Pulpo de Peluche Calmante de Kaloo es mucho más que un peluche: es un cojín térmico natural diseñado para acompañar a los peques desde el nacimiento en momentos de descanso, molestias o necesidad de calma.
Su diseño suave y envolvente, con tentáculos blanditos perfectos para abrazar, crea una sensación de seguridad y bienestar. En su interior, incluye una bolsa extraíble con arcilla natural y flores de lavanda, que permite utilizarlo tanto en frío como en calor según la necesidad.
Para aliviar molestias, basta con calentar la bolsa en el microondas o enfriarla en el congelador, adaptando su uso a cada situación. La lavanda aporta un suave aroma que favorece la relajación y el descanso, ayudando a crear un ambiente tranquilo.
El peluche es desenfundable y lavable, garantizando higiene y comodidad. Además, su bonito diseño con estampado “danza de las olas” y delicados bordados lo convierte en un objeto tan práctico como decorativo.
Incluso sin la bolsa interior, sigue siendo un peluche suave y reconfortante para acompañar en cualquier momento.
Características y datos del producto
Cojín térmico natural con forma de pulpo
Uso calor y frío
Bolsa interior con arcilla y flores de lavanda
Efecto relajante y calmante
Ayuda al alivio temporal de molestias
Favorece el descanso y la relajación
Peluche desenfundable y lavable
Sistema de cierre con velcro seguro
Material exterior en piel sintética y microterciopelo
Relleno 100% poliéster reciclado
Modo de uso
Calor: microondas
Frío: congelador
Lavado
Retirar la bolsa interior antes de lavar a máquina a 30 °C (sin suavizante ni aditivos)
Medidas del producto: 17 x 7 x 28 cm
Medidas caja: 12 x 23,5 x 23 cm
Edad recomendada: desde el nacimiento
Advertencia: No apto para niños menores de 36 meses. Presencia de pequeños elementos susceptibles de ser ingeridos. Peligro de asfixia. Utilizar bajo la supervisión de un adulto